UN DESAYUNO IDEAL DESDE LAS NEUROCIENCIAS
Dra. Amanda Céspedes y Equipo Inasmed
La mensajería neuronal, llevada a cabo en la sinapsis depende de la calidad y balance de los distintos neurotransmisores y neuromoduladores. Si estos provienen de la alimentación, resulta natural pensar que el balance y la calidad de tales mensajeros, depende de la calidad y balance de la alimentación. En otras palabras: “dime qué comes y te diré cómo eres”. Neurotransmisores y neuromoduladores provienen de los aminoácidos los cuales a su vez provienen de las proteínas y de los hidratos de carbono. Los hidratos de carbono pueden ser simples: sacarosa, fructosa o complejos, también conocidos como polisacáridos. Es conveniente privilegiar el consumo de polisacáridos ya que los hidratos de carbono simple provocan una carga de insulina muy rápida dejando a la persona en hipoglicemia (fatiga física, irritabilidad y desánimo) y provocando una mayor apetencia por carbohidratos. Los hidratos de carbono complejos están representados, entre otros, por las harinas integrales, arroz integral, quínoa, etc.Los aminoácidos son la base para sintetizar serotonina y dopamina. La primera se sintetiza a partir del triptófano, mientras que la dopamina lo hace a partir de la tirosina. Ciertos alimentos provocan una carga de serotonina rápida (similar a la carga insulínica rápida), con la consiguiente euforia que cae rápidamente a un “bajón” de modo que el organismo volverá a necesitar triptófano. Estos alimentos son: golosinas, chocolates con bajo porcentaje de cacao, helados, pasteles, galletas dulces, etc.
Entonces, el secreto está en producir una carga suave y gradual de la serotonina con el consiguiente ánimo estable durante el día. Los siguientes alimentos proporcionan triptófano de carga suave: espinacas, nueces, dátiles, avellanas, plátanos, avena, arroz integral, quesos cheddar y gruyere y carnes blancas.
La tirosina proveniente de ciertos alimentos puede también provocar un alza rápida y brusca de la dopamina con la consiguiente euforia, “andar a mil”, hiperventilado, seguida de un brusco “bajón”. Los siguientes alimentos provocan este efecto: bebidas cola, bebidas energizantes, café en exceso, drogas psicoestimulantes (ej: extasis, cocaína). Por el contario, hay alimentos que proveen de tirosina de un modo tal que provocará una suave alza de la dopamina durante el día, con el consiguiente entusiasmo y buena administración intelectual por muchas horas. Estos alimentos son: espinacas, tomates, paltas, ciruelas, plátanos, germen de trigo, mozzarella, parmesano, tofu y soya en sus distintas variedades.
AHORA PODEMOS ARMAR UN DESAYUNO IDEAL
Una taza de café o té, acompañada de un trozo de queso cheddar o gruyere más un trozo de mozarella o parmesano, un trozo de tofu, un plátano, una palta sobre un trozo de pan integral y un yogurt con germen de trigo o avena y algunos frutos secos.

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